Tipos de Hornos Industriales: Guía por Energía, Funcionamiento y Uso en Hostelería
Lo esencial sobre los tipos de hornos industriales
Los hornos industriales se pueden clasificar de varias formas: por su fuente de energía (gas o eléctrico), por su funcionamiento (estáticos, de convección o mixtos) y por el producto que cocinan (panadería, pizza o brasa). Elegir el tipo correcto depende del volumen de trabajo de tu negocio, el espacio disponible en cocina y qué vas a cocinar en él.
Hornos industriales en el sector metalúrgico
Aunque no es nuestro sector, el metalúrgico es un grupo industrial tan potente que conviene conocer brevemente cómo usa los hornos, porque ayuda a entender el concepto general antes de entrar en el ámbito hostelero.
| Tipo | Cómo funciona |
|---|---|
| De reverbero | Refleja (reverbera) el calor por la bóveda hacia una zona de reacción química separada de la combustión, para evitar el contacto directo con el metal. Se usa, por ejemplo, en la producción de cobre. |
| Rotativos | Coraza de acero cilíndrica: el quemador está en un extremo y la salida de gases en el otro. |
| De crisol | Recipiente con tapa hermética que aísla completamente el metal, para que los gases de la combustión no alteren su composición. Ideal para fundir cantidades reducidas. |
| Eléctricos | Permiten controlar la temperatura con más precisión, necesitan menos espacio para instalarse y sus revestimientos duran más. |
Tipos de hornos industriales en hostelería
En el sector HORECA, la mejor manera de clasificar los tipos de hornos industriales es por su fuente de energía, por su funcionamiento y por el producto específico que se cocina en ellos.
Por fuente de energía: gas o eléctrico
| Aspecto | Horno de gas | Horno eléctrico |
|---|---|---|
| Coste de la fuente | Más barata | Más cara |
| Velocidad para alcanzar temperatura | Más rápida | Más lenta |
| Mantenimiento | Más complejo | Más sencillo |
| Energía renovable | No | Sí, puede nutrirse de ella |
En Pepebar encontrarás tanto hornos industriales a gas como hornos industriales eléctricos, según qué ventaja pese más en tu negocio.
Por funcionamiento: estáticos, de convección o mixtos
En cuanto al sistema de cocción, hay tres grandes grupos:
- Estáticos: usan resistencias (de piedra o acero inoxidable) como fuente de calor, sin movimiento de aire. Se usan, por ejemplo, en pizzerías.
- De convección: tienen ventiladores que impulsan el aire caliente a todos los rincones de la cámara, consiguiendo una temperatura uniforme y un horneado homogéneo.
- Mixtos: combinan los dos sistemas anteriores; son perfectos para negocios que cocinan distintos tipos de producto.
Si tu negocio necesita temperatura uniforme en grandes cantidades, un horno de convección suele ser la opción más versátil.
Por producto: panadería, pizza o brasa
También puedes clasificar los hornos industriales según el alimento específico que se quiere cocinar: panadería, pizza y brasa son los tres grandes grupos.
Los hornos para panadería suelen ser de convección cuando se trabaja con producto precocinado (queda crujiente por fuera y tierno por dentro), o mixtos si lo que se cocina es artesanal, que normalmente vienen equipados con bandejas acanaladas para baguettes. Los hornos para pizza son clave para conseguir una base sabrosa, crujiente y húmeda al mismo tiempo. Y los hornos de brasa, que veremos en detalle a continuación, combinan horno y parrilla para dar a la carne ese toque braseado tan característico.
Horno de brasa para restaurante: qué es y cómo funciona
Un horno de brasa es, básicamente, una mezcla entre barbacoa de brasas y horno cerrado. Esto aporta a la comida un toque único: gracias a las brasas, consigue ese sabor tan característico sin perder la jugosidad que aporta un horno. Están fabricados en acero fundido y perfectamente aislados para evitar escapes de humo y calor en la cocina.
Son ideales para cocinar carne, aunque también se usan para verduras, pescado e incluso postres. Al funcionar con brasas, no necesitan conexión de gas ni electricidad —un ahorro de energía importante— y pueden alcanzar hasta los 500°C, lo que permite cocinar en casi la mitad de tiempo que con una parrilla tradicional. Puedes usar carbón, leña o coco según el sabor que busques; el diseño de la mayoría de estos hornos, además, reduce el consumo de carbón frente a una brasa abierta.
Los hay de varios tamaños: de sobremesa para cocinas con poco espacio, o con patas regulables y antideslizantes para grandes establecimientos con alto volumen de trabajo. Otra característica habitual es la puerta de cristal, que resiste hasta 700°C y evita tener que abrirla constantemente, lo que ahorra energía y reduce el humo en la cocina. Suelen venir equipados con cajón recoge-grasas y cenizas, y con utensilios básicos como pinzas, cepillo de púas o atizador de carbón.
Cómo funciona un horno de brasa
El carbón se calienta primero en un recipiente aparte. Para ello, se puede usar carbón o leña, según el sabor que se busque, aunque el carbón vegetal suele dar mejor aroma, es más ecológico y aporta un toque más profesional. Una vez caliente, se introduce en la base del horno y se coloca la parrilla encima. Al cerrar el horno, se deja coger temperatura; abrir un poco el cajón y el regulador de tiro ayuda a que esto sea más rápido y, una vez alcanzada la temperatura, se cierran para que se mantenga durante más tiempo. Después de cada servicio, conviene cerrar ambos tiros para que las brasas se apaguen lentamente, y añadir más carbón en el siguiente servicio según lo que quede.
Si es la primera vez que usas un horno de brasa, enciéndelo unos 60 minutos sin comida dentro (pero con la parrilla puesta) para eliminar los restos de fabricación antes de cocinar con él.
Mantenimiento y cuidado del horno de brasa
Como cualquier maquinaria de cocina, un horno de brasa necesita un mantenimiento periódico para no estropearse. La puerta de cristal elevable facilita mucho la limpieza y ayuda a que se acumule menos suciedad; consérvala siempre limpia, ya que también te permite ver el interior sin abrir. Vacía los compartimentos recoge-grasas y recoge-cenizas antes y después de cada servicio: si se acumula ceniza, el horno generará más humo y trabajará peor. Usa periódicamente un cepillo de púas metálico para desincrustar restos de comida y ceniza de la parrilla.
Modelos como los hornos Josper o los que encontrarás en nuestra categoría de hornos de brasa siguen esta misma lógica de mantenimiento, con diferencias en tamaño y prestaciones según el volumen de tu negocio.
Cómo limpiar un horno industrial
La mayoría de hornos industriales de hostelería no llevan sistema de autolimpieza pirolítico (habitual en hornos domésticos), así que la limpieza manual periódica es imprescindible para mantener la higiene y alargar la vida útil de la máquina.
Limpieza con bicarbonato
Extrae las rejillas laterales y bandejas y déjalas en remojo con agua caliente y un buen chorro de desengrasante. Para el interior, llena una botella con pulverizador con agua y añade cuatro cucharadas de bicarbonato (más cantidad si el horno está muy sucio). Esparce la mezcla por todo el horno frío, deja reposar la solución durante una hora y retira con un paño húmedo. Si sigue habiendo suciedad, repite el proceso.
Limpieza con bicarbonato y vinagre
El vinagre es uno de los productos más usados en limpieza por sus propiedades antibacterianas. Mezcla en un pulverizador 2 vasos de vinagre blanco y 2 cucharadas de bicarbonato, agítalo bien y rocía todas las paredes internas del horno. Cierra la puerta y caliéntalo 10 minutos a 110°C para que la grasa y los restos de comida se desintegren mejor; apaga y deja enfriar antes de limpiar el interior con un paño húmedo.
Un cepillo para horno te ayudará a llegar a las esquinas y ranuras donde más cuesta retirar la grasa acumulada.
Preguntas frecuentes sobre tipos de hornos industriales
En hostelería se clasifican principalmente por fuente de energía (gas o eléctrico), por funcionamiento (estáticos, de convección o mixtos) y por el producto que cocinan (panadería, pizza o brasa). En el sector metalúrgico existen además hornos de reverbero, rotativos, de crisol y eléctricos, con usos muy distintos a los de cocina.
El horno de gas suele tener una fuente de alimentación más barata y alcanza la temperatura deseada más rápido. El horno eléctrico, en cambio, es más fácil de mantener y puede nutrirse de energía renovable.
Un horno de brasa combina una barbacoa de brasas con un horno cerrado: aporta el sabor característico de la brasa sin perder la jugosidad que da un horno tradicional. Funciona con carbón, leña o coco (sin gas ni electricidad) y puede alcanzar hasta 500°C, cocinando casi el doble de rápido que una parrilla tradicional.
Depende del volumen de comensales y del espacio disponible en cocina. Los modelos de sobremesa se adaptan mejor a locales pequeños, mientras que los modelos con patas regulables están pensados para establecimientos grandes con alto volumen de trabajo.
La mayoría de hornos industriales de hostelería no llevan autolimpieza pirolítica, así que se limpian de forma manual: con una mezcla de agua y bicarbonato dejada en reposo una hora, o con una mezcla de vinagre y bicarbonato aplicada y calentada 10 minutos a 110°C antes de retirar los restos con un paño húmedo.
También podría interesarte leer:
- Accesorios para horno industrial
- Soportes para hornos industriales
- Complementos para hornos industriales
- Hornos de piedra para pizzas
Encuentra tu horno industrial en Pepebar
Hornos de gas, eléctricos, de convección, para panadería, pizza y brasa. Con stock permanente y entrega en 24/48h. Financiación en 3, 6 o 12 meses.
Ver hornos industriales en Pepebar
Comments (0)